Análisis decorativo: colores cálidos o fríos, ¿qué es mejor?

El color sobresaliente de una habitación puede cambar la percepción del espacio y mejorar los sentimientos que ésta despierta. Puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y provocar comodidad o despertar inquietudes que nos motiven a irnos. Es por eso que el color que eliges para tu hogar u oficina es muy importante.

Los colores se organizan en un círculo (círculo cromático) que podemos usar como base para planear combinaciones que tengan un impacto mayor en quien se entra en una habitación y provoquen la sensación que queremos. Entre las clasificaciones más sencillas de identificar, tenemos la de colores cálidos y a los fríos.

Los cálidos aportan una sensación de tibieza, cercanía y accesibilidad y los encontramos en los rojos, amarillos, naranjas y fucsias. En especial, el color rojo estimula la circulación de la sangre y motiva al espíritu. El naranja es eficaz para combatir la fatiga y provoca optimismo. El amarillo es un color totalmente energizante, mejora el tono muscular y la agudeza de la mente.

Por otro lado, los fríos provocan una sensación de frescura o frialdad y relajamiento o pasividad; aportan seguridad, seriedad y, a veces, inaccesibilidad. Éstos colores son los violetas, azules y verdes. El azul es refrescante y provoca paz y tranquilidad. El violeta ayuda a combatir estados de miedo y angustia y el verde es tranquilizante; ayuda a tratar problemas de insomnio y nervios.

Aunque no es la única clasificación que existe, es la más fácil de aplicar cuando te inicias en el arte de la decoración de interiores. Si quieres empezar a jugar con los colores, esta es una pequeña guía que te motivará a iniciar con pasos pequeños para, más adelante, atreverte a probar combinaciones o contrastes más atrevidos que harán que el espacio que decores se sienta como tuyo, como una extensión de ti y de quien eres. Espera la siguiente guía; en ella encontrarás más tips de colores.

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