Vivir con un ‘roomie’: reglas básicas

Si estás pensando en vivir con un roomie, hayas o no tenido alguna experiencia previa, es importante que consideres que cada persona tiene sus manías, costumbres y hábitos, por lo que no siempre es fácil mantener una convivencia armoniosa. Por supuesto que, en general, la palabra clave es ‘respeto’, pero a veces la línea es muy delgada entre lo que se puede o no hacer una vez que tienes confianza.

Te recordamos estos puntos básicos para que no te «deschongues» con tu roomie y vivan felices por siempre.

1 No tomes nada de tu roomie sin consultárselo antes; si no te lo presta, no te ofendas –es su derecho. Si te lo presta, cuídalo. Y si es comida, con mayor razón; es horrible llegar a casa y notar que alguien más se comió lo que te habías saboreado para cenar.

2 Compartan equitativamente los quehaceres de la casa y hablen claramente sobre si cada quien lavará los trastes que usen o si se dividirán por día. Lleguen a un acuerdo y si el otro no lo cumple, evita las indirectas o mensajes pasivo agresivos y mejor dile en qué no estás de acuerdo.

3 Sobre el cuarto de baño: evita acabarte el agua caliente, poner música a todo volumen mientras te bañas o dejar el baño sucio. Son cosas con las que nadie quiere lidiar.

4 No hagas ruido. No hay nada peor que estar dormido y que, de pronto, suene muy fuerte la música o se escuchen risas aturdidoras; y menos si tienes que madrugar. Se empático y avisa cuándo tendrás visitas o harás una fiesta, para que tu roomie no se sorprenda.

5 Muy importante: sean claros y honrados con las cuentas.

La lista podría seguir, pero, para resumir, piensa en todo lo que no te gustaría que alguien más te hiciera y no se lo hagas al otro. Entre más respetuosa sea la relación y más claras estén las reglas, más probabilidades de éxito tendrán. ¡Suerte!

 

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